lunes, 22 de agosto de 2011

Curvas

Tal vez no seas la más guapa, ni seas la que más buena está, pero tu perfección va más allá de todo eso.
Un solo defecto tuyo me mueve más que todas tus virtudes juntas, chica.
Sé todo lo testaruda que quieras, pero quítate la ropa, nena, no va a hacerte falta allá donde vamos.
Lo único que haré será meterme en tu cama y perderme entre tus curvas, chica.
Desde tu ombligo hasta tus labios, quiero perderme para no tener que abandonarte.
Me quedo en tu cuerpo, seré turista en tus lunares, preso encarcelado en tu mirada,
o un vagabundo tirado en algún callejón sin salida.
Aunque aquí llegar a un callejón sin salida es buena señal.
Siempre hay una salida, eres tú, soy yo, somos nosotros.
Paremos el tiempo, que tus gemidos acallen ese odioso tic-tac.
Que tus gemidos sean lo único que se escuche en esta ciudad que duerme.
Repíteme al oído que te quedas. Repíteme al oído que me quede.

Nota lo intenso de cada frase como yo al escribirlas.
Estás lejos de mi pero se que puedes sentirlo.
El sudor por la espalda, mi piel queriendo rozar la tuya..
El deseo que hace que solo escriba algo decente si cada S que pongo representa tus curvas.

domingo, 21 de agosto de 2011

Tócala otra vez

4:00 de la mañana, domingo, calor, lluvia.
Yo tirado en la cama, deseando salir de aquí, deseando encontrarme con tu pelo al despertar y darme la vuelta. Recorrer cada centímetro de tu piel, como si al llegar al último todo acabase, lento, con calma, como follar entre los acordes de algún saxofón.
Rozar tus labios mientras duermes y que no sepas si ese beso fue real, o simplemente un sueño.
Saber que estarás ahí siempre cuando despierte me haría feliz, pero nada es para siempre, así que quítate la ropa y aprovechemos el momento.

Una noche de tantas, sin dormir, entre el deseo, la lluvia y la música.

Diciéndoles a Davis y a Coltrane que la toquen otra vez como a Sam en Casablanca.

jueves, 28 de julio de 2011

Marcado

Salgo de casa. Móvil, llaves, cartera, MP4 y cascos.
Mucho Mu sonando. Señoras mayores cambiándose de acera para no cruzarse conmigo.
Una calle, una esquina y un paso de peatones. La parada del bus.
El 3 como siempre llegando tarde.
Sentado. Al fondo a la izquierda, desde críos.
Viejos tageos aún se distinguen en el respaldo. Recuerdos de viejos tiempos.
Mucho Mu y Juan Solo haciendo de las suyas en mis cascos mientras que miro el cielo por la ventana.
Cada parada recuerda una época, algunas buenas, otras malas. Pero todas forman parte de mi.
En todas paré, pero seguí adelante dejando atrás gente y lugares.
Llego a mi nueva parada, condicionada por una de mis épocas.
Me bajo y sigo con lo mio, pero marcado por cada una de mis paradas, como el autobús por sus tageos.

miércoles, 27 de julio de 2011

Cambios

Un pequeño gesto lo puede cambiar todo.
Un guiño, una sonriso, un simple paso...
El hacer una cosa en vez de lo que sueles hacer.
El simple hecho de caminar por una calle, en vez de por otra, lo cambia todo.
Hablaría del destino, pero no suelo creer en esas cosas.
No creo que haya un plan escrito para cada uno.
Cada uno escribe lo suyo, eso es innegable.
Tú tomas tus decisiones, no una fuerza mística.
Solo tú eres el responsable de las cosas que te pasan.
Solo tú puedes cambiar algo.
Haz algo para acabar con tus mierdas, o cállate la boca.

Un por qué y un como

Cuatro de la mañana. Mi cama.
El cuando y el donde es siempre muy sencillo.
El por qué es más complicado.
¿Por qué estoy escribiendo esto?
¿Por qué a estas horas?
¿Por qué este camino y no otro?
La gente normal a estas horas duerme...
Aunque bueno, nunca he entrado en eso que llaman normal.
Siempre me han tachado de raro. El que viste raro, el que habla raro, el que escucha música rara...
Todo por no ceñirme a sus esquemas.
No pienso ser uno más que sigue modas estúpidas, escucha música sin sentido y habla como un analfabeto.
Prefiero mi ropa de mercadillo, mis discos llenos de polvo y mis libros.
Como siempre me desvío del tema.
Empiezo buscando un por que y acabo encontrando un como.
Y aquí sigo, otra noche más, sin dormir, escuchando a Miles Davis, y sin encontrar razones que me expliquen esta situación.

martes, 26 de julio de 2011

La triste decepción de un tal vez

Sentado al final del bus. Gorra y gafas de sol. Márkes y su Presión en mis cascos.
La gente entra y sale sin decir ni una palabra. Cada uno a lo suyo.
Sin pensar que esa persona que está sentada a su lado puede llegar a ser alguien importante en su vida en un futuro..
Tal vez esa rubia que acaba de entrar llegue a ser tu futura esposa..
Tal vez ese chaval que acaba de cederle su asiento a una anciana llegue a ser tu mejor amigo alguna vez..

Todo es un "tal vez" y un "quizás", destino y casualidades, y a la vez todo depende de ti.

Daros la vuelta

¿De verdad le importa a alguien como esté?
¿Mis rayadas, mis moovies, lo que pienso..?
Todo eso no le importa a nadie. Aunque, la verdad, no me sorprende.
A nadie le importa ya el dolor ajeno.
La gente solo piensa en si misma, en conseguir lo que quiere.
Dándole igual a quien tengan que pisar para conseguirlo.
Panda de egocéntricos malparidos..
daros la vuelta y volveros a ese mundo del que decíis ser el centro y dejarme en paz.